
Quien compara casas de apuestas con licencia DGOJ 2026 encuentra en Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax el mismo punto de partida: todas tienen licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. El papel las iguala. Las cuotas, no. En el 1X2 de LaLiga, Codere devuelve un 96,24 % de lo apostado, mientras que la casa de apuestas de Betfair se queda en el 92,00 %.
Esa distancia tiene traducción directa al bolsillo: entre la que más paga y la que menos median 42,40 € por cada 1.000 € apostados. Ningún bono de bienvenida pesa tanto a lo largo de una temporada, porque el bono se cobra una vez y el margen se paga en cada apuesta. Con la protección legal asegurada en las siete, lo que de verdad separa a una casa de otra es el precio, y al apostante le conviene mirarlo antes que la oferta promocional.

Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax son siete casas de apuestas con licencia DGOJ y comparten las mismas reglas: supervisión del regulador, licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. No comparten el precio. Ese precio no figura en ninguna tarifa porque va escondido dentro de la cuota, y se mide con el porcentaje de pago: la parte de lo apostado que, de media, vuelve al apostante en un mercado. Lo que falta hasta el 100 % es el margen de la casa, el overround en la jerga del sector. En cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medidos el 28 de agosto de 2026, ese margen fue del 3,76 % en Codere y del 8,00 % en Betfair.
Pasado a euros, el porcentaje se vuelve tangible. Con 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga, el coste esperado en Codere es de 37,60 €, mientras que bet365, con un 94,76 % de pago, lo eleva a 52,40 €. Elegir la primera ahorra 14,80 € sobre el mismo volumen y con idéntica protección legal. La palabra «esperado» merece cuidado: no describe lo que se pierde en una tarde concreta, donde manda la varianza, sino lo que la casa retiene de media cuando el volumen crece. Cuantas más apuestas, más se acerca el resultado real a esa cifra.
Se resta el porcentaje de pago a 100. En Codere, 100 − 96,24 = 3,76 %, que es el margen incorporado a sus cuotas del 1X2.
El margen se aplica al volumen apostado. Con 1.000 €, 1.000 × 3,76 % = 37,60 € de coste esperado.
La operación se repite en la casa con la que se compara. Betfair, con un 92,00 %, deja un margen del 8,00 % y un coste de 80,00 €: 42,40 € más que Codere por el mismo dinero.
Extendido a las siete casas, el cálculo ordena la selección por lo que cuesta jugar en cada una. La columna de la jornada no es un detalle técnico. Winamax no entró en la medición del 28 de agosto y sus cuotas se tomaron el 17 de octubre de 2026, en la jornada 9, con otros partidos y otro momento de mercado.
| Casa | Porcentaje de pago | Coste en euros por 1.000 € | Diferencia frente a Codere | Jornada medida |
|---|---|---|---|---|
| Codere | 96,24 % | 37,60 € | 0,00 € | J3, 28/08/2026 |
| Bwin | 94,87 % | 51,30 € | +13,70 € | J3, 28/08/2026 |
| bet365 | 94,76 % | 52,40 € | +14,80 € | J3, 28/08/2026 |
| Sportium | 93,84 % | 61,60 € | +24,00 € | J3, 28/08/2026 |
| William Hill | 93,06 % | 69,40 € | +31,80 € | J3, 28/08/2026 |
| Betfair | 92,00 % | 80,00 € | +42,40 € | J3, 28/08/2026 |
| Winamax | 93,47 % | 65,30 € | +27,70 € (no comparable) | J9, 17/10/2026 |
Entre la primera y la última median 42,40 € por cada 1.000 €. Betfair devuelve un 92,00 % en su casa de apuestas, el dato más bajo de las seis medidas el mismo día, y su coste supera el doble del de Codere. Esa cifra corresponde a la casa de apuestas, no al intercambio, que casa apuestas entre usuarios bajo otra licencia. Bwin y bet365 quedan casi empatadas, separadas por 1,10 €, y Sportium y William Hill ceden ya 24,00 € y 31,80 € frente a la cabeza. Los 65,30 € de Winamax la situarían entre ambas, pero solo de forma orientativa. Otra jornada, otras cuotas.
La distancia crece en proporción al volumen. Quien mueve 5.000 € a lo largo de varios meses deja de media 188,00 € en Codere y 400,00 € en Betfair, una brecha de 212,00 €. Frente a ella, los 30 € en apuestas gratis de la bienvenida de Betfair se quedan cortos: se cobran una sola vez y ni siquiera devuelven el importe apostado. Un bono se recibe al abrir la cuenta; el margen se paga en cada apuesta, mientras la cuenta siga abierta.
Según la medición del 28 de agosto de 2026, Codere, con un 96,24 % de pago medio en cinco mercados 1X2 de LaLiga EA Sports. Es la foto de una jornada y de un solo tipo de mercado: no establece qué casa paga más en tenis, en combinadas o en directo, donde los márgenes pueden ser distintos.
Con esa reserva por delante, el porcentaje de pago sigue siendo el criterio que más pesa para ordenar las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ, porque se paga en cada selección y no caduca a los siete días como un bono. Las siete de la lista tienen licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y operan supervisadas por la DGOJ. Esa supervisión obliga a aplicar límites de depósito y grava con un 20 % los ingresos netos de cada casa. Entre la primera y la sexta median 4,24 puntos porcentuales. Winamax cierra la lista por otra razón: su cuota se midió en la jornada 9 y no compite en igualdad con el resto.
Fuera del precio, lo que distingue a un operador se nota en cuanto se abre la cuenta: el depósito que exige, el tiempo que tarda en devolver el dinero y la letra pequeña del bono. Esos datos aparecen en la tabla en el orden del ranking. Conviene leer con cuidado la columna de velocidad. Cada celda recoge el método de retirada más rápido de cada casa, no el único, y en Winamax cuatro métodos de depósito no sirven para retirar, igual que Bizum en bet365.
| Operador | Licencia | Depósito mínimo | Velocidad de pago | Bono | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | General y Contrapartida | 1 € con Bizum | Transferencia Rápida en menos de 2 min | 100 % hasta 200 € en apuestas gratis | Cobro en efectivo en locales hasta 1.000 € |
| Bwin | General y Contrapartida | 5 € | PayPal en 12 h como máximo | Apuesta gratis de hasta 100 € si se pierde la primera | Más de 30.000 mercados diarios |
| bet365 | General y Contrapartida | 5 € (30 € con PayPal) | 1–4 h de procesamiento | 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta | Cash out parcial y streaming |
| Sportium | General y Contrapartida | 10 € con PayPal | PayPal en 6 h como máximo | Doble bono hasta 200 € | Sportium UNO con más de 3.000 puntos de venta |
| William Hill | General y Contrapartida | 10 € | Monederos electrónicos en 1 día | Hasta 150 € en apuestas gratis en tres pasos | Hípica y galgos británicos |
| Betfair | General, Contrapartida y Cruzadas | 5 € con tarjeta | Monederos electrónicos en 24 h como máximo | 30 € en apuestas gratis por apostar 10 € | Intercambio de apuestas |
| Winamax | General y Contrapartida | 5 € | Reintegro Instantáneo en menos de 24 h | Seguro de primera apuesta del 150 % hasta 150 € | Ligue 1 en directo y misiones semanales |
Seis de las siete casas comparten la misma combinación de licencias; solo Betfair añade la de Apuestas Deportivas Cruzadas. Sobre el papel, los bonos más altos son los de Codere, bet365 y Sportium, con 200 € cada uno. Ninguna de las dos primeras paga esos 200 € en saldo: Codere los abona en apuestas gratis y bet365 en créditos que no se retiran. El depósito mínimo engaña de forma parecida. Codere admite 1 € con Bizum, pero su bono pide 20 €; bet365 acepta 5 €, salvo con PayPal, donde el mínimo sube a 30 €.
Detrás está Codere Online, S.A.U., del grupo Codere, fundado en 1980 y con licencia de la DGOJ desde 2012. Encabeza la medición con un 96,24 % de pago medio en el 1X2 de LaLiga, el mejor de las seis casas medidas el mismo día. La puerta de entrada es la más baja de la lista: 1 € de depósito con Bizum y una apuesta mínima de 0,20 € en simples y de 1 € en combinadas. Destaca sobre todo en el cobro. Transferencia Rápida liquida en menos de 2 minutos, PayPal en un máximo de 8 horas, y en los locales Codere se cobra en efectivo mediante código hasta 1.000 €.
El bono rebaja ese atractivo. Se anuncia como 100 % del primer depósito hasta 200 € en «apuestas gratis», con un depósito mínimo de 20 € en los 30 días siguientes al registro y una primera apuesta a cuota mínima 2,00. Llegar al tope obliga a depositar 200 €, y las apuestas gratis caducan a los 7 días. Más relevante todavía: la retirada queda bloqueada hasta agotar el bono, de modo que aceptarlo inmoviliza el saldo durante ese tiempo. Para quien busca el mejor precio sin atarse, el bono resta más de lo que suma. La transferencia estándar, de 2–3 días laborables, queda muy por detrás de la rápida.
Electraworks Ceuta, S.A. opera la marca, nacida en 1997 y con licencia en España desde 2012. Su porcentaje de pago, un 94,87 %, queda 1,37 puntos porcentuales por debajo del de Codere. A cambio ofrece amplitud: más de 30.000 mercados diarios, streaming bwin Live con Serie A, Bundesliga, NBA y Euroliga, y eSports como Counter-Strike 2, League of Legends y Dota 2. Crea tu Apuesta+ permite combinar selecciones de varios partidos en una sola apuesta. Entre los métodos de pago figuran Bizum, Google Pay, Apple Pay y Aircash Pay, con un depósito mínimo de 5 €.
La oferta de bienvenida funciona como un seguro. Si la primera apuesta, de 1 € como mínimo y sin cuota mínima, se pierde, Bwin devuelve el 100 % de su importe hasta 100 € en apuesta gratuita, válida 7 días. Ese reembolso no es saldo retirable: quien pierde 100 € recupera una apuesta de 100 €, no 100 € en la cuenta. Hasta 100 € adicionales llegan con el segundo y el tercer depósito, en apuestas gratuitas o bonos de casino. Sirve para el apostante de mercados variados y combinadas entre partidos. En contra pesan el cash out, que no funciona en todas las apuestas, y las retiradas: la tarjeta tarda 3–5 días y lo solicitado en fin de semana se tramita el lunes.
Hillside New Media Malta, PLC gestiona las apuestas y Hillside España Leisure, S.A. el casino y el póquer; la marca data de 2000 y tiene licencia en España desde 2012, con la de Contrapartida prorrogada el 8 de septiembre de 2026. Paga un 94,76 %, a 0,11 puntos porcentuales de Bwin y 1,48 por debajo de Codere. Lo que la separa del resto es el directo. Ofrece streaming y cash out parcial en fútbol, tenis y baloncesto, un creador de apuestas de hasta 12 selecciones en fútbol y una cobertura de tenis que baja hasta Challenger e ITF. Desde 0,10 € se admiten apuestas, con un mínimo que varía según la cuota.
Sus retiradas figuran entre las más rápidas de la lista: 1–4 horas de procesamiento con tarjeta, transferencia, PayPal, Skrill, Neteller o Paysafecard. Como bono ofrece un 100 % del depósito hasta 200 € en «créditos de apuesta», con cuota mínima 1,50, solicitud dentro de los 30 días siguientes al registro y 7 días de validez. Los créditos no se retiran; solo sus ganancias. Nadie retira esos 200 €. PayPal, en cambio, exige 30 € de depósito y 15 € de retirada mínima, y los depósitos con Bizum se devuelven por transferencia.
Sportium Apuestas Digital, S.A. pertenece al grupo CIRSA; la marca existe desde 2007, aunque sus licencias actuales de la DGOJ son de abril de 2022. Su rasgo propio es Sportium UNO, una cuenta unificada con más de 3.000 puntos de venta para depositar y cobrar en efectivo. Los usuarios registrados ven Sportium TV gratis, y la apuesta mínima se queda en 0,50 € en simples y en 0,25 € en combinadas, con la combinada por debajo de la simple. PayPal paga en un máximo de 6 horas, dentro de un catálogo de doce métodos de pago, más que ninguna otra casa de la lista.
Cojea en el precio. Con un 93,84 %, queda 2,40 puntos porcentuales por debajo de Codere en la misma medición, y esa distancia se paga en cada cuota. Dos tramos de 100 € a cuota mínima 1,50 forman el doble bono hasta 200 €, una exigencia más suave que la cuota 2,00 de Codere. El cash out tarda 3–5 segundos en ejecutarse, una espera que en directo se nota. Quien ya pisa los locales y quiere mover el dinero entre la calle y la app encuentra aquí su sitio.
WHG Ceuta, S.A., del grupo evoke plc, explota una marca fundada en 1934 que tiene licencia en España desde 2012. Se especializa en hípica y galgos británicos, y lo completa con más de 20 ligas de fútbol, Fórmula 1, MotoGP, Counter-Strike y League of Legends. Solo en la Champions League y en LaLiga EA Sports funciona su creador de apuestas. Devuelve un 93,06 %, 3,18 puntos porcentuales menos que Codere. Cobrar con monederos electrónicos lleva 1 día; con tarjeta, 3–5 días.
Hasta 150 € en «apuestas gratis» promete la oferta, repartidos en tres pasos dentro de los 30 días siguientes al registro, cada uno con depósito y apuesta a cuota mínima 2,00. A las apuestas de 10 €, 25 € y 50 € les corresponde el 25 %, el 50 % y el 100 % de lo apostado: 2,50 €, 12,50 € y 50 €, es decir, 65 €. Alcanzar los topes de 25 €, 50 € y 75 € exige apostar 100 €, 100 € y 75 €, un total de 275 €. Fuera quedan los depósitos con Skrill, Neteller y Paysafecard, y la casa no ofrece Bizum. Pesa más un dato regulatorio: la DGOJ impuso a WHG Ceuta una sanción firme por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, anunciada el 30 de abril de 2026. Tampoco ayuda el cash out, que es limitado.
Betfair International Spain, S.A., con sede en Ceuta y del grupo Flutter Entertainment, gestiona una marca de 2000 con licencia en España desde 2012. Es la única de la selección con licencia singular de Apuestas Deportivas Cruzadas, que ampara su intercambio para apostar a favor o en contra de otros usuarios. Completan la oferta streaming, cash out, creador de apuestas y Live Video en torneos de tenis seleccionados. En eSports se queda corta.
Su punto débil es el precio de la casa de apuestas: un 92,00 %, el más bajo de las seis medidas y 4,24 puntos porcentuales por debajo de Codere. Esa cifra no cubre el intercambio, que no entró en la medición. La bienvenida pide apostar 10 € a cuota mínima 2,00 para recibir 30 € en «apuestas gratis» válidas 30 días, que no devuelven el importe apostado. Apostados los 30 € a cuota 2,00 y acertada la apuesta, el saldo crece en 30 €, no en 60 €. Ni las apuestas con cash out ni las del intercambio cuentan para la oferta. Retirar con tarjeta o transferencia lleva 2–5 días laborables. Tiene sentido para quien usa el intercambio; contra la casa, el resto de la lista paga más.
Winamax, S.A. lleva la marca, fundada en 1999, presente en España desde 2018 y con apuestas deportivas desde 2020. Mide un 93,47 % de pago sobre cinco partidos de la jornada 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, y no de la jornada 3; por eso va al final y la cifra no se compara directamente con las demás. Donde destaca es en la retirada. Gracias al Reintegro Instantáneo, la transferencia llega en menos de 24 horas, frente a los 3–5 días hábiles de la ordinaria. Acepta 5 € de depósito y 0,10 € de apuesta mínima, y suma Ligue 1 en directo, creador de apuestas y misiones semanales.
Ofrece como bienvenida un seguro de la primera apuesta con reembolso del 150 % hasta 150 €, con un depósito mínimo de 15 €. Ese tope se alcanza perdiendo una primera apuesta de 100 €; con 200 € apostados, los 150 € equivalen solo al 75 %. Hay que perder para cobrarlo, y perder 100 € para llegar al máximo. Como inconveniente práctico, Bizum, PayPal, Paysafecard y Apple Pay solo sirven para depositar, así que todo el dinero sale por transferencia. Pocos mercados de nicho completan el retrato de una casa pensada para el fútbol principal y para quien valora cobrar rápido.

Comprobar las casas de apuestas DGOJ no exige fiarse de lo que cada operador dice de sí mismo. La DGOJ mantiene un buscador de operadores autorizados que hoy lista 78 con licencia. Esa cifra reúne a todos los titulares que figuran en él, no solo a los que ofrecen apuestas deportivas, así que las siete casas comparadas aquí son una fracción del total. Ni las cuotas ni los bonos aparecen en esa herramienta. Responde a dos preguntas más básicas: si una empresa puede operar en España y en qué direcciones web puede hacerlo.
Una sola licencia no basta para las apuestas deportivas. Hacen falta dos: la licencia general de Apuestas y la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Las siete casas de la selección tienen ambas. El caso de Winamax muestra que son dos permisos distintos. Su licencia general data del 27 de junio de 2018, el año de su llegada a España, pero la singular de Contrapartida no llegó hasta el 24 de abril de 2020. Sus apuestas deportivas empiezan precisamente en 2020. En Codere ocurre algo parecido: la licencia general es del 1 de junio de 2012 y la singular, del 28 de abril de 2015.
Cada licencia lleva fecha de concesión y, en muchos casos, de prórroga. La licencia general de Codere se prorrogó el 4 de noviembre de 2021. La singular de bet365 se prorrogó el 8 de septiembre de 2026, y la de Betfair, el 24 de septiembre de 2026. Por eso una comprobación hecha hace años dice poco del presente. Cuenta el estado actual de la licencia, y eso es justo lo que refleja el buscador.
El segundo dato del buscador pesa tanto como la licencia. La Ley 13/2011, de 27 de mayo de 2011, exige que el operador funcione bajo el dominio «.es», y el buscador muestra los dominios autorizados de cada operador. La verificación útil consiste, por tanto, en cotejar la dirección que aparece en el navegador con esa lista. Un logotipo conocido no prueba nada. Una página con la estética de una marca autorizada, pero con una dirección que no figura entre sus dominios, no es la página autorizada.
Conviene saber que detrás de cada marca hay una sociedad, y su nombre no siempre coincide con el comercial. Bwin opera a través de Electraworks Ceuta, S.A., y William Hill, a través de WHG Ceuta, S.A. El caso de bet365 es más enrevesado. Sus apuestas corresponden a Hillside New Media Malta, PLC, mientras que el casino y el póquer corresponden a Hillside España Leisure, S.A. Quien busca la marca y encuentra otro nombre no está necesariamente ante un error.
El buscador acredita la autorización, no la conducta ni el precio. WHG Ceuta mantiene sus licencias pese a una sanción firme de la DGOJ por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, anunciada el 30 de abril de 2026. Tampoco distingue entre una casa que devuelve el 96,24 % en el 1X2 de LaLiga y otra que devuelve el 92,00 %. La licencia marca el suelo legal. El resto sigue corriendo por cuenta del apostante.
Se localiza el operador en el buscador de la DGOJ, se confirma que figura con la licencia general de Apuestas y la singular de Contrapartida y se compara la dirección de la web con sus dominios «.es» autorizados. Si la dirección no aparece en esa lista, la página no es la autorizada, aunque lleve la marca.
Esa comprobación tiene una consecuencia que no aparece en ningún boleto: en las casas de apuestas legales en España con licencia DGOJ, el dinero tributa por los dos lados del mostrador. El Impuesto sobre Actividades de Juego, regulado en el artículo 48 de la Ley 13/2011, grava con un 20 % los ingresos netos de la casa. Lo soporta el operador como parte del precio de estar supervisado, y la apuesta ganadora devuelve lo que marca la cuota. Al apostante le toca otra.
La segunda factura es el IRPF. Las ganancias del juego se integran en la base general del impuesto, y lo que tributa no es cada boleto premiado, sino la ganancia neta del año. Por eso el cálculo empieza separando el importe apostado del premio: la cuota incluye la devolución de lo arriesgado, y esa parte no es ganancia. El tipo aplicable es el marginal de cada contribuyente, de modo que el 30 % del ejemplo siguiente funciona como supuesto, no como cifra válida para todos.
Una apuesta de 100 € a cuota 2,50 devuelve 250 €. Restado el importe apostado, la ganancia es de 150 €.
Con un tipo marginal supuesto del 30 %, el IRPF sobre esa ganancia es de 150 × 0,30 = 45 €.
De los 250 € cobrados quedan 250 − 45 = 205 €. La ganancia real baja de 150 € a 105 €.
Traducido al lenguaje del apostante, el impuesto rebaja la cuota. Los 205 € finales sobre 100 € arriesgados equivalen a una cuota efectiva de 2,05, no de 2,50. Con ese tipo supuesto, cada acierto rinde un 30 % menos de lo que anuncia el boleto. Cada fallo, en cambio, solo encuentra alivio dentro de un margen estrecho.
Ahí está la asimetría. Según el artículo 33.5.d de la Ley 35/2006, las pérdidas solo compensan ganancias del juego del mismo año. Quien en ese ejercicio hubiera perdido 100 € en otras apuestas declararía 50 € de ganancia neta y, al 30 % supuesto, pagaría 15 € en lugar de 45 €. Si esos 100 € se perdieron el año anterior, no restan nada: el ganador empieza de cero y el ejercicio en pérdidas se cierra sin arrastre. Dos años con el mismo resultado acumulado pueden, por tanto, tributar de forma muy distinta según en cuál cayeron los aciertos. Conviene conservar el historial de cada cuenta para reconstruir ese saldo anual sin estimaciones.
Sí. Que el operador pague su 20 % y esté supervisado no exime al apostante, porque son impuestos distintos sobre sujetos distintos. Lo que se declara es el saldo anual del juego: si las pérdidas del año igualan o superan a las ganancias, no queda ganancia neta sobre la que tributar.

Hacienda no es la única que pone techo al dinero del apostante. En las apuestas online con licencia DGOJ en España, el artículo 36 del Real Decreto 1614/2011 fija hoy límites de depósito por operador: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Todo el peso recae en esa preposición. Cada casa vigila su propia caja, y la norma vigente no le pide sumar lo que el mismo cliente ingresa en la de al lado. El tope protege la cuenta, no a la persona que la abre.
Quien tenga cuenta en Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax puede ingresar, sumando el límite de cada una, 4.200 € en un solo día. A la semana salen 10.500 €, y al mes, 21.000 €. Son las mismas reglas aplicadas siete veces. El límite individual existe en cada operador, pero el del apostante crece con cada registro nuevo, y ese hueco es justo el que cierra la norma aprobada este año.
El Real Decreto 520/2026, de 24 de junio de 2026, añade desde el 25 de marzo de 2027 límites conjuntos por persona: 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas. Los topes por operador siguen ahí; encima de ellos aparece una segunda capa que mira al titular y no a la cuenta. Para quien apuesta en una sola casa apenas cambia nada, porque los 600 € diarios de su operador frenan antes que los 700 € conjuntos. Con dos cuentas el cuadro es otro: 1.200 € de capacidad teórica chocan ya con el nuevo techo.
Con siete cuentas la caída es drástica. De 4.200 € diarios se pasa a 700 €, una pérdida de 3.500 € que deja al apostante con el 16,7 % de su margen actual, y la semana se reduce en la misma proporción, de 10.500 € a 1.750 €. La comparación mensual no es exacta, porque cuatro semanas son 28 días y la mayoría de los meses tiene más; aun así, 3.300 € frente a 21.000 € equivalen al 15,7 %. Repartido a partes iguales entre las siete casas, el presupuesto queda en 100 € diarios por operador, 250 € semanales y 471,43 € cada cuatro semanas.
La consecuencia práctica es que abrir más cuentas deja de ampliar la capacidad de depósito y pasa solo a dividirla. Eso desplaza el peso hacia dónde se apuesta. Si los 1.750 € semanales se juegan una vez en el 1X2 de LaLiga, el porcentaje de pago del 96,24 % de Codere deja un coste esperado de 65,80 €; el 92,00 % de la casa de apuestas de Betfair lo eleva a 140,00 €. Son 74,20 € de diferencia cada semana con el mismo dinero. Con un presupuesto cerrado por ley, la cuota que devuelve más vale más que la cuenta adicional.
El mínimo lo fija cada casa: 1 € con Bizum en Codere; 5 € en Bwin, bet365, Winamax y Betfair con tarjeta; 10 € en William Hill y con PayPal en Sportium. PayPal encarece la entrada en bet365, que la sube a 30 €. Por arriba no decide el operador, sino el reglamento.
Ese reglamento solo alcanza a quien tiene licencia. Las casas de apuestas fuera de la DGOJ no están obligadas a aplicar los límites españoles de depósito, y el apostante que abre cuenta en una de ellas pierde el tope que hoy impone cada operador supervisado. La reforma de 2027 agrava el agujero: los límites conjuntos por persona suman lo depositado en todas las casas con licencia, pero un euro ingresado fuera del sistema no entra en esa suma. Ahí está el riesgo. Quien busca saltarse el freno encuentra una salida, y quien lo necesita, una trampa.
El RGIAJ, el registro de autoexcluidos, es la pieza más seria del sistema. Su inscripción es indefinida y solo puede cancelarse pasados seis meses, de modo que una decisión tomada en un mal momento no se deshace en una tarde. Cualquier casa con licencia está obligada a consultarlo antes de dejar jugar. Una casa sin licencia de la DGOJ no tiene esa obligación, así que la persona inscrita, justo la que pidió que le cerraran la puerta, puede abrir una cuenta nueva sin que nadie compruebe nada.
Hay dos prohibiciones más que dependen de un operador supervisado para cumplirse. El artículo 8.3 de la Ley 13/2011, en vigor desde el 4 de noviembre de 2022, impide conceder crédito al apostante: se juega con dinero propio y ya depositado. La Resolución de 11 de julio de 2019, aplicable desde el 23 de julio de 2019, veta las apuestas en eventos protagonizados mayoritariamente por menores. Las casas con licencia responden ante la DGOJ si las incumplen. Fuera de ese perímetro, el apostante no tiene un operador supervisado al que exigirle ninguna de las dos garantías.
El regulador actúa. El 30 de abril de 2026 se anunciaron multas de 5.000.000 € a Perfect Storm B.V. y a Rossobash SRL, 10.000.000 € entre ambas. La sanción castiga al operador, pero no convierte en supervisada la cuenta que el apostante ya había abierto. Ese mismo día se anunció una sanción firme a WHG Ceuta, la sociedad de William Hill, por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011. La vigilancia alcanza también a las casas con licencia, y precisamente eso es lo que le da valor.
Se pierde la red que la licencia impone por ley: la consulta obligatoria del registro de autoexcluidos, el cómputo de los depósitos dentro de los topes españoles, la prohibición de jugar a crédito y el veto a eventos de menores. Queda una cuenta sin ningún operador supervisado al que reclamar esas garantías.
Dentro del perímetro legal existe una modalidad que funciona con otra lógica. La regulación de la DGOJ sobre apuestas cruzadas está en la Orden HAP/1369/2014, de 25 de julio de 2014, que define la apuesta cruzada como la casación de una oferta a favor y otra en contra entre participantes. Quien ocupa el otro lado de la apuesta es otro jugador. El operador no compite con el apostante en ese cruce: actúa como intermediario y garante de que la operación se liquide.
Esa diferencia tiene traducción administrativa. Para la apuesta cruzada se exige una licencia singular propia, distinta de la de Apuestas Deportivas de Contrapartida que tienen las siete casas comparadas. Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill y Winamax no la tienen, así que su oferta se limita a la apuesta de contrapartida clásica. Betfair obtuvo la licencia de Apuestas Deportivas Cruzadas el 31 de julio de 2015 y la vio prorrogada el 2 de abril de 2025. Su intercambio, donde se apuesta a favor o en contra de otros usuarios, es el único de la selección con autorización específica para ello.
Conviene no mezclar los dos productos de Betfair al leer sus cifras. El porcentaje de pago del 92,00 %, el más bajo de las seis casas medidas en la jornada 3, corresponde a su casa de apuestas. Del intercambio no dice nada. Los precios que se casan entre usuarios no se midieron, de modo que ese 92,00 % no puede extrapolarse al intercambio, ni a favor ni en contra. Solo es seguro que se trata de dos mercados con reglas diferentes bajo la misma cuenta.
El bono de bienvenida empuja hacia el lado menos favorable. Quedan fuera las apuestas del intercambio y las cerradas con cash out, por lo que los 30 € en apuestas gratis exigen apostar al menos 10 € en la casa de apuestas a cuota mínima 2,00. Con un pago del 92,00 %, esos 10 € llevan un coste esperado de 0,80 €. La apuesta gratis, válida 30 días, tampoco devuelve el importe apostado: 30 € acertados a cuota 2,00 cobran 30 €, no 60 €. El «regalo» rinde la mitad de lo que anuncia su cifra.
Ese mismo patrón, una cifra de reclamo que encoge al hacer la cuenta, atraviesa todo el mercado regulado. La licencia de la DGOJ obliga a cosas que ninguna casa ajena a ella está obligada a dar: consultar el RGIAJ, aplicar límites de depósito y no conceder crédito al apostante. Un precio, en cambio, no lo fija. Comparten las siete casas el mismo marco legal y, aun así, en el 1X2 de LaLiga devuelven entre el 92,00 % de Betfair y el 96,24 % de Codere. La protección es idéntica. El coste, no.
Multiplicado por un volumen realista, el margen deja de ser un decimal. Quien mueva 10.000 € en el 1X2 a lo largo de una temporada pierde por término medio 376 € en Codere y 800 € en Betfair, es decir, 424 € de diferencia solo por elegir dónde apostar. Esa cantidad duplica los 200 € que anuncian como tope Codere, bet365 y Sportium, y en las dos primeras ese dinero llega en apuestas gratis o créditos que no se retiran. Ningún sistema de apuestas corrige la cuenta. Subir el importe tras una pérdida o repartirlo entre mercados deja intacto el porcentaje de pago de cada euro; las combinadas lo empeoran, porque el margen de cada selección se multiplica por el de la siguiente.
Los límites de depósito sirven como freno, no como objetivo que alcanzar. Hasta el 25 de marzo de 2027 se aplican por operador, 3.000 € al mes en cada cuenta, lo que con siete cuentas abiertas suma un techo teórico de 21.000 €. Desde esa fecha, el Real Decreto 520/2026 reduce el conjunto de todas las cuentas de una misma persona a 3.300 € cada cuatro semanas. Si esa cifra se queda corta para el ritmo de juego de alguien, el problema no está en el límite.
El calendario fiscal empuja en la misma dirección. La ganancia neta del año tributa en la base general del IRPF, y las pérdidas solo compensan ganancias del juego de ese mismo ejercicio, según el artículo 33.5.d de la Ley 35/2006. Perseguir lo perdido el año anterior no tiene ni siquiera recompensa fiscal. Antes de cualquier depósito, la comprobación lleva un minuto: el buscador de la DGOJ lista 78 operadores con licencia y muestra los dominios autorizados de cada uno, bajo el «.es» que exige la Ley 13/2011.